Guía completa para tratar el acné: causas, tipos y soluciones
Contenido
Introducción¹ ² ³
El acné es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que afecta a los folículos pilosebáceos y se manifiesta mediante lesiones como comedones abiertos o cerrados, pápulas, pústulas, nódulos o quistes. Es una de las enfermedades dermatológicas más comunes, que afecta principalmente a los adolescentes, pero que también puede persistir o aparecer en la edad adulta.
Tratar el acné es fundamental para mejorar el aspecto de la piel, pero también para reducir su impacto psicológico (ansiedad, baja autoestima, etc.). Un tratamiento precoz y adecuado ayuda a controlar los brotes y a mantener la salud de la piel a largo plazo.
Los 4 niveles de gravedad del acné¹ ²
Tras una evaluación dermatológica inicial, el tratamiento se optimiza en función de la gravedad del acné:
- Acné leve: presencia de algunos comedones y pápulas en menos de la mitad del rostro, a menudo asociado con piel grasa. Esta forma generalmente se puede tratar con tratamientos locales y una buena higiene cutánea.
- Acné moderado: caracterizado por comedones, pápulas y pústulas que cubren más de la mitad del rostro. Pueden aparecer nódulos. El tratamiento suele requerir una combinación de medicamentos tópicos y orales.
- Acné grave: presencia de numerosos comedones, pápulas y pústulas en todo el rostro, con nódulos ocasionales. Esta fase requiere un tratamiento más intensivo, basado en una combinación de tratamientos tópicos y orales o en retinoides sistémicos.
- Acné muy grave: acné muy inflamatorio con numerosas lesiones y nódulos anclados bajo la piel, que cubren la cara y a veces otras partes del cuerpo. El tratamiento incluye retinoides sistémicos y, posiblemente, intervenciones dermatológicas para tratar las cicatrices.
Tipos de tratamiento disponibles para el acné
El tratamiento del acné se basa en una estrategia adaptada a la gravedad de los síntomas, que incluye tratamientos locales, orales y hormonales. El objetivo es reducir las lesiones, prevenir las cicatrices y mantener una remisión duradera.
Tratamientos locales
Para los casos leves a moderados de acné, los tratamientos locales son el primer enfoque.
- Moléculas principales: el peróxido de benzoilo y los retinoides se utilizan para reducir la inflamación, limitar la formación de comedones y prevenir nuevas lesiones.
- Frecuencia de aplicación: depende del principio activo utilizado, de la gravedad del acné y de la tolerancia cutánea de cada persona. Los tratamientos locales suelen aplicarse por la noche debido al riesgo de fotosensibilización que presentan algunos de ellos.
- Uso prolongado: estos tratamientos deben mantenerse incluso después de una mejoría para evitar recaídas.
Tratamientos orales
Las formas de acné moderadas a graves suelen requerir la prescripción de tratamientos orales.
- Antibióticos: las ciclinas (como la doxiciclina, la minociclina o la limeciclina) se recetan habitualmente por sus propiedades antiinflamatorias y en combinación con tratamientos locales para limitar las resistencias.
- Isotretinoína: se utiliza para el acné grave y muy grave, o con un riesgo importante de cicatrices, como segunda opción tras el fracaso de un tratamiento clásico bien llevado a cabo. Requiere una estricta supervisión médica, especialmente por sus posibles efectos secundarios y su contraindicación absoluta en caso de embarazo.
Tratamientos hormonales
Para las mujeres, los tratamientos hormonales pueden ser una opción eficaz.
Anticonceptivos orales: algunas píldoras anticonceptivas son eficaces contra el acné, pero solo deben recetarse si responden a una necesidad anticonceptiva, teniendo en cuenta los riesgos tromboembólicos (riesgos de formación de coágulos sanguíneos).
Métodos de tratamiento del acné
Elección del tratamiento¹ ³ ⁴
La elección del tratamiento para el acné será determinada de forma personalizada por el médico o dermatólogo en función de varios criterios esenciales:
- Edad del paciente y duración del acné: estos factores pueden influir en la capacidad de respuesta de la piel a los tratamientos y en la probabilidad de recaídas.
- Forma y gravedad del acné: los dermatólogos pueden utilizar escalas de gravedad como la GEA (Global Acne Evaluation), que clasifica el acné desde el grado 0 (sin signos de acné) hasta el grado 5 (acné muy grave), para determinar la intensidad del tratamiento necesario.
- Impacto psicológico y calidad de vida: el efecto del acné en la vida social y emocional del paciente también puede servir de guía para las decisiones terapéuticas, con tratamientos más agresivos para minimizar el impacto psicológico.
- Tratamientos anteriores: se tienen en cuenta las respuestas a tratamientos anteriores para evitar la repetición de terapias ineficaces y ajustar el tratamiento.
Gestión de fracasos del tratamiento⁴
En caso de fracaso del tratamiento, el médico comprueba que este se haya seguido correctamente.
Si es así, el dermatólogo propondrá un nuevo tratamiento.
El objetivo sigue siendo favorecer la remisión mediante tratamientos locales siempre que sea posible, con el fin de limitar el uso de antibióticos o tratamientos más invasivos.
Precauciones que se deben tomar con respecto a los principales tratamientos para el acné⁴
El tratamiento del acné requiere precauciones adaptadas a cada tipo de tratamiento local u oral, con el fin de optimizar su eficacia y minimizar los riesgos.
Tratamientos locales
Los tratamientos locales, aunque son eficaces para las formas leves a moderadas de acné, pueden provocar irritaciones cutáneas. Para limitar estos efectos secundarios:
- Utiliza regularmente limpiadores suaves adecuados para pieles sensibles.
- Aplica regularmente cremas emolientes no comedogénicas para calmar la piel y reducir las irritaciones.
Antibióticos orales
El uso de antibióticos en el tratamiento del acné requiere especial atención para limitar el riesgo de resistencia bacteriana. Estos medicamentos proporcionan un alivio temporal y deben combinarse obligatoriamente con un tratamiento local para prevenir la reaparición. Es fundamental respetar la duración prescrita, ya que los primeros resultados pueden tardar varias semanas en aparecer. Por lo tanto, los antibióticos deben reservarse para los casos en que sean necesarios y debe evitarse su uso prolongado.
Isotretinoína
La isotretinoína se propondrá como segunda opción para los casos graves de acné resistentes a los tratamientos convencionales adecuados, que incluyen antibióticos por vía oral y tratamiento tópico. Este tratamiento requiere medidas de supervisión estrictas debido a sus posibles efectos secundarios. Además, en mujeres en edad fértil, es obligatorio utilizar un método anticonceptivo eficaz debido al riesgo fetal significativo (riesgo teratogénico) asociado al uso de isotretinoína. Se deben realizar pruebas de embarazo mensuales. Todos los pacientes serán sometidos a un riguroso seguimiento clínico y psicológico durante toda la duración del tratamiento.
Consejos prácticos para el control diario del acné
Cuidado de la piel¹ ⁵
Para mantener sana una piel propensa al acné, es fundamental seguir una rutina de cuidado adecuada:
Utiliza a diario limpiadores suaves, como una loción micelar, un gel especial para pieles acneicas o una barra dermatológica sin jabón.
Aplica regularmente una crema hidratante no comedogénica adecuada para pieles mixtas a grasas.
Evita los exfoliantes, las mascarillas y los productos sin aclarado, ya que pueden irritar tu piel y agravar el acné, especialmente si estás siguiendo un tratamiento con medicamentos sensibilizantes como los retinoides.
Ten cuidado también con el maquillaje: elige productos no comedogénicos y no olvides desmaquillarte bien la piel cada noche.
Para pieles propensas al acné, aplica una crema hidratante no comedogénica
Para pieles propensas al acné, evita los exfoliantes, las mascarillas y los productos sin aclarado
Protección solar¹ ⁵
La protección solar es esencial, especialmente si utiliza tratamientos fotosensibilizantes como las ciclinas o si está en tratamiento con retinoides locales u orales. La exposición al sol puede provocar un efecto rebote, es decir, que el acné empeora tras una mejora temporal (especialmente en otoño), y aumenta el riesgo de hiperpigmentación posinflamatoria, dejando marcas oscuras en las zonas de la piel afectadas por el acné. Evita la exposición al sol durante y después del tratamiento, y protege tu piel con un protector solar de alto factor de protección, un sombrero de ala ancha y ropa que cubra la piel.
Higiene y estilo de vida¹ ³ ⁵
Llevar un estilo de vida saludable es fundamental para mejorar la eficacia de los tratamientos contra el acné:
- evita tocarte la cara y manipular los granos para limitar la propagación de bacterias y el riesgo de irritación.
- Evita el tabaco.
- Evita el estrés.
- Aunque el papel de la alimentación en el acné sigue siendo objeto de debate, por lo general se recomienda evitar las dietas demasiado ricas en azúcares rápidos, que podrían contribuir a agravar los síntomas. Sigue una dieta sana y equilibrada, rica en frutas y verduras.
Evita tocarte la cara y manipular los granos.
Evita el tabaco.
Evita el estrés.
Se recomienda evitar las dietas demasiado ricas en azúcares rápidos
Mejorar la eficacia de los tratamientos contra el acné¹ ⁴
Compromiso y motivación a largo plazo
Las interrupciones prematuras y los saltos en el tratamiento pueden provocar una recaída o un empeoramiento del acné. Sé paciente y mantén la motivación observando las mejoras, aunque sean pequeñas, y hablando regularmente con tu médico sobre tu progreso.
Comprender el tratamiento
Comprender cómo y por qué se te ha recetado un tratamiento también puede ayudarte a seguirlo. Conocer el proceso por el cual los tratamientos actúan sobre el acné puede reforzar la motivación para continuar, incluso si no se observan mejoras inmediatas. Pregunta a tu dermatólogo sobre las distintas fases del tratamiento: la fase de brote, que suele ser intensa y puede durar hasta tres meses, y la fase de mantenimiento, necesaria para consolidar los resultados y prevenir la reaparición de los síntomas.
Importancia de seguir las prescripciones
Es fundamental seguir minuciosamente las instrucciones del dermatólogo en lo que respecta a los tratamientos contra el acné. Numerosos estudios han demostrado que es habitual que los pacientes con acné no sigan el tratamiento porque los resultados no son inmediatos. Algunos tratamientos, como los retinoides y los antibióticos, pueden tardar varios meses en mostrar efectos visibles.
Referencias:
1. Jegou-Penouil MH. L’acné. Maladie du follicule pilo-sébacé. Société française de dermatologie. 2019 Dec. [Internet]. https://dermato-info.fr/fr/les-maladies-de-la-peau/l%E2%80%99acn%C3%A9
2. L’assurance maladie. Définition, symptômes et évolution de l’acné. Ameli.fr. 2024 May. [Internet]. https://www.ameli.fr/assure/sante/themes/acne/definition-symptomes-evolution
3. Reynolds RV et al. Guidelines of care for the management of acne vulgaris. J Am Acad Dermatol. 2024 May;90(5):1006.e1-1006.e30.
4. Haute autorité de santé. Acné: quand et comment la traiter? HAS.fr. 2015 Nov. [Internet]. https://www.has-sante.fr/jcms/c_2574402/fr/acne-quand-et-comment-la-traiter
5. L'assurance maladie. Acné. Que faire et quand consulter. Ameli.fr. 2024 Jun. [Internet]. https://www.ameli.fr/assure/sante/themes/acne/bons-reflexes-bons-gestes
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